Cartera #2DeepValue 1S 2018

La cartera ha tenido un trimestre positivo, en línea con el resto del mercado. La evolución acumulada en el año es del -0,52% que compara con un -0,26% del €Stoxx 50 Gross Return. 

Son cinco los valores que acumulan un retorno positivo en el año, quedando los diez restantes en negativo. La mayor revalorización acumulada en lo que va de ejercicio corresponde a la petrolera Maurel et Prom (+74%) seguida por Repsol (+17%), mientras que las mayores caídas corresponden a los supermercados franceses Casino (-31%) y la alemana Hornbach (-14%). En el caso de Casino se le acumulan incertidumbres tanto por el apalancamiento de su accionista de referencia como por la situación en Brasil, donde tiene una fuerte presencia. Siete de los quince valores han repartido dividendo a lo largo del ejercicio.

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Por sectores los segmentos más penalizados son consumo y auto, mientras que los más positivos son los ligados al ciclo del precio del crudo. La cartera de este año muestra una gran exposición a ambos sectores, que venían muy penalizados. En el caso del auto se están trasladando las incertidumbres políticas generadas por la administración Trump.

Por países, el bloque de valores alemanes ha sido el que peor comportamiento ha tenido con una caída del 12%, Italia ha caído un 2% y el bloque francés que integra a Maurel ha subido un 16%.

La mediana está en un 6,4%, recogiendo la fuerte disparidad de los resultados dentro de la cartera y por tanto la menor calidad del resultado. En todo caso apunta a una estructura de resultados finales similar a lo visto en carteras anteriores, donde unos pocos valores representan la mayor parte del resultado.

Los resultados de la cartera, a efectos de comparación, son brutos y sin comisiones.

Cartera #2DeepValue 1T2018

La cartera ha tenido un trimestre negativo, en línea con el resto del mercado tras el efímero rally de enero. La depreciación acumulada en el primer trimestre es del -3,9% que compara con el -3,7% del Stoxx 50 Gross Return. 

1T18

Apenas tres valores han mostrado retornos positivos, quedando los doce restantes en negativo. La mayor revalorización ha correspondido a Renault (+17%), mientras que la mayor caída corresponde a los supermercados Casino (-21%). Al cierre son cuatro los valores que se han depreciado más de un diez por ciento (los supermercados Casino, la ingeniería Saipem, la acerera Vallourec y el Grupo Safilo, fabricante de gafas y dueño de las marcas Carrera y Polaroid). La mediana del conjunto de la cartera ha quedado en -2,6%. Ninguno de los valores de la cartera ha distribuido dividendos.

Por países, los cinco valores italianos que suponen un tercio de la cartera se han depreciado un 5,7%. Otro tercio lo componen valores franceses, que en conjunto han caído un 2,5%. Los valores alemanes han caído un 3,9%, mientras que el único valor español ha caído un 2,2% (Repsol).

 

Cartera #2DeepValue en 2017 (+32%) y Cartera 2018

Presentamos a continuación los principales resultados de la Cartera #2DeepValue en 2017. #2DeepValue se compone desde 2012 con títulos con muy baja valoración medida en términos de P/BV, ajustada por niveles de endeudamiento, criterios de diversificación sectorial y otros aspectos que alineen la cartera con la tesis subyacente descrita en un post anterior. Desde 2013 la cartera es una inversión real y muestra una rentabilidad anualizada desde el inicio del 31%.

#2DeepValue gestiona posiciones con una perspectiva de valoración contrarian y atiende al aspecto emocional que puede condicionar la evolución de la cartera. Selecciona valores castigados de forma puntual o estructural pero con aparente capacidad para recuperar niveles tras un eventual exceso de mercado. A su vez, la disciplina temporal de rotar cartera evita la tentación de mantener posiciones que -pudiendo tener recorrido- implican tesis de inversión de otro orden y fuerza el remplazo periódico por posiciones mejor alineadas con la filosofia de la cartera.

En 2017 #2DeepValue se ha comportado satisfactoriamente, con una revalorización anual acumulada al cierre del año 2017 del +32,3% que compara con el +10,5% del Stoxx 50 Gross Return. 

El patrón de comportamiento que se viene observando desde 2012 se repite en el año, con algunos valores mostrando números excepcionales y otros tantos con rendimientos moderadamente negativos. Al cierre los cinco valores que más se han revalorizado promedian el 79% (ENCE, Correa, Cementir, COFIDE, Novabase) mientras que los cinco valores con peor comportamiento promedian –13% (Safilo, Vallourec, Maurel, Danieli y Bilfinger). De los quince valores de la cartera, doce muestran un retorno positivo. 

Por países, Italia con cinco representantes se ha revalorizado un +24%, mientras que la media de los tres valores españoles es de un +78%. Son nueve los valores que han distribuido dividendos -que no reinvierto y computo íntegro a efectos de los cálculos de retorno-, cifra superior a la de ejercicios anteriores. La mediana de la revalorización de la cartera se ha situado en un +23,4%, alejado del promedio de la cartera y que muestra el claro repunte de unos pocos valores en esta ocasión.

Estelar ha sido la evolución de ENCE, Correa y Cementir en el conjunto del año, y de Correa y Salzgitter en el tercer trimestre. Pharol ha sido el más volátil del año, alcanzando una revalorización máxima del 80% para culminar el año con un meritorio 21%. Sin el valor de mayor revalorización -ENCE- la cartera #2DeepValue hubiera quedado en +25,6%. 

Evolución de 1.000 euros en #2DeepValue 2012-2017

Desde junio de 2012 la revalorización acumulada alcanza +340% frente al +87% del Stoxx 50 GR. Esto equivale a una tasa de retorno anualizada desde el inicio de la cartera del +31% vs +12% del comparable.  Por lo tanto, 1.000 euros invertidos en #2DeepValue en junio de 2012 son 4.401 euros al 31 de diciembre de 2017 y 1.871 euros si se hubieran invertido en el índice. 

 La cartera 2DeepValue de 2018 

La composición de la cartera para el ejercicio 2018 ha tenido un elemento de complejidad inédito hasta ahora: los niveles absolutos del mercado impiden obtener el número suficiente de valores dentro del perímetro de selección de nombres empleado hasta ahora. Esto plantea la disyuntiva de mantener un porcentaje de la cartera en liquidez desde el inicio (en torno al 30%) o bien modificar los criterios evitando asumir riesgo adicional. Finalmente la decisión ha sido de alguna manera salomónica: modificar el perímetro para completar una cartera de quince valores eliminando el cap de tamaño aplicado en los últimos años e incluir algunos valores de menor capitalización que no estaban en el perímetro original y forman parte de índices menores. El criterio general ha sido no incrementar el riesgo de la cartera vía mayor P/BV u otros factores como el nivel de apalancamiento.

La cartera de valores 2018 ha quedado compuesta por AS Creation Tapeten, Caltagirone, Casino Guichard, CIR, Danieli, Hornbach Baumarkt, Kloeckner, Maurel et Prom, Renault, Repsol, Safilo, Saipem, U10, Vallourec y Volkswagen pref (VOW3). El ratio P/BV al inicio de 2018 es de 0,75x, con un leverage promedio del 13% El market cap promedio de la cartera es de 9.852M, significativamente superior a 2017 y el retorno medio del año anterior ha sido -3%. 

Cartera #2DeepValue 3T17

La cartera se ha comportado satisfactoriamente, con una revalorización anual acumulada al final del tercer trimestre del +31,3% y que compara con el +12,6% del Stoxx 50 Gross Return. 

3T17

El patrón de comportamiento que se viene observando desde 2012 se repite en el acumulado del año, con algunos valores mostrando números excepcionales y otros tantos con rendimientos moderadamente negativos. Al cierre son seis los valores que se han revalorizado más del +50% (Pharol, ENCE, Cementir, Cofide, Correa y Novabase) promediando +69% y son cuatro los que muestran resultados negativos promediando -16% (Safilo, Vallourec, Maurel et Prom y Bilfinger).

Por países, Italia con cinco representantes se ha revalorizado un +31%, mientras que la media de los tres valores españoles es de un +52%. Son ocho los valores que han distribuido dividendos -que no reinvierto y computo íntegro a efectos de los cálculos de retorno-, cifra superior a la de ejercicios anteriores.

La mediana de la revalorización de la cartera se ha situado en un +30,9%, muy cercano al promedio de la cartera y que ayuda a aproximar cierto equilibrio en las revalorizaciones del conjunto. Estelar en todo caso es la evolución de Pharol, de Ence y en el tercer trimestre de Cementir Holding. Sin el valor de mayor revalorización -Pharol- la cartera #2DeepValue hubiera quedado en el +27,8%.

1.000 euros desde Jun 2012

Desde junio de 2012 la revalorización acumulada alcanza +336% frente al +91% del Stoxx 50 GR. Esto equivale a una tasa de retorno anualizada del +32%. vs +13% del comparable. Así, 1.000 euros invertidos en #2DeepValue en junio de 2012 son 4.359 euros al 29 de septiembre de 2017 y 1.913 euros si se hubieran invertido en el índice.

Cartera #2DeepValue 2T17

La cartera se ha comportado satisfactoriamente, con una revalorización acumulada en el primer semestre del +19,2% y que compara con el +7,4% del Stoxx 50 Gross Return.

2T17

El patrón de comportamiento que se viene observando desde 2012 se repite en el acumulado del año, con algunos valores mostrando números excepcionales y otros tantos con rendimientos moderadamente negativos. Al cierre son cuatro los valores que se han revalorizado más del +40% (COFIDE, Pharol, ENCE y Correa) promediando +48% y son cuatro los que muestran resultados negativos promediando -15% (Maurel et Prom, Safilo, Vallourec y Bilfinger). Por países, Italia con cinco representantes se ha revalorizado un +19%, mientras que la media de los tres valores españoles es de un +39%. Son ya ocho los valores que han distribuido dividendos -que no reinvierto y computo íntegro a efectos de los cálculos de retorno-, cifra superior a la de ejercicios anteriores.

La mediana de la revalorización de la cartera se ha situado en un +23%. Frente a la estelar evolución de Pharol en el primer trimestre, que ha corregido, ahora COFIDE es el valor que más sube y aporta un +2,6% a la cartera, de forma que sin él #2DeepValue hubiera subido un 16,6%.

Base 1.000 euros desde jun 2012

Desde junio de 2012 la revalorización acumulada alcanza el +295% -equivalente a una tasa de retorno anualizada del +32%- frente al +83% del Stoxx50 GR.

Así, 1.000 euros invertidos en #2DeepValue en junio de 2012 son 3.953 euros al 30 de junio de 2017 y 1.826 euros si se hubiera invertido en el Stoxx 50 calculado con los dividendos brutos.

Cartera #2DeepValue 1T17

La cartera se ha comportado satisfactoriamente, con una revalorización en el trimestre del 21,21% frente al 6,39% del Stoxx50 y un 5,46% del Stoxx600.

#2DeepValue 1T17

El patrón de comportamiento que se viene observando desde 2012 se ha repetido este trimestre, con algunos valores mostrando números excepcionales y otros tantos con rendimientos moderadamente negativos. En una cartera de quince valores, cuatro de ellos han tenido una revalorización promedio del 60% (Pharol, COFIDE, CIR y la española Nicolás Correa) y apenas tres muestran resultados negativos promediando un -13% (Maurel et Prom, Safilo y Vallourec).

Por países, Italia con cinco representantes se ha revalorizado un 27%, mientras que la media de los tres valores españoles es de un 25%.

La mediana de la revalorización de la cartera se ha situado en un 18,4%. La estelar revaloración de Pharol añade casi cinco puntos al conjunto, de forma que sin ella #2DeepValue hubiera subido un 16,3%.

Desde el inicio de la cartera en junio de 2012, la revalorización acumulada es de un 303%, frente al 55% del Stoxx50 y el 51% del Stoxx600. Así, 1.000 euros invertidos en #2DeepValue en junio de 2012 son 4.032 euros al 31 de marzo de 2017.

La cartera #2DeepValue: el bueno, el feo y el value. Resultados 2016.

(Esta primera parte es una revisión de un post anterior. Los resultados de la cartera #2DeepValue en el siguiente epígrafe)

El secreto de la inversión es que no hay secreto: comprar barato y vender caro es la fórmula infalible. El flujo constante de noticias impulsa la volatilidad, y la sobrerreacción de los inversores convierte al mercado en un carrusel de aparentes oportunidades. Por el camino quedan valores desheredados, compañías que nadie quiere. O casi nadie.

Numerosos estudios muestran que las carteras con las valoraciones más bajas, medidas por cualquier ratio Precio a Fundamental, tienden a batir a medio plazo al mercado. Estos análisis segmentan el mercado en carteras ordenadas por valoración que se rehacen anualmente y observan su evolución relativa. Ibbotson, por ejemplo, dividió entre 1967 y 1984 el mercado en diez carteras de igual peso ordenadas por P/BV al final de cada año. El resultado fue que la cartera más barata acumulaba una rentabilidad anual del 14% mientras que la cartera con los valores más caros acumulaba apenas un 3% (el índice un 9%). El mejor resumen de estos estudios y de otros factores que han funcionado en la inversión lo ha hecho Tweedy, Browne Company LLC (“What has worked in investing” versión original; hay una actualizada que el Sr. Browne pone a disposición bajo pedido). Yo no seguiría en los mercados sin haberlo leído.

Un estudio clásico de De Bondt y Thaler (aquí) mostraba que la cartera con el peor comportamiento en los cuatro años anteriores (un 26% acumulado peor que el mercado) generó un exceso de retorno sobre el índice del 41% en los cuatro años siguientes, mientras que la cartera con el mejor comportamiento (76% por encima del índice en los cuatro años anteriores) ofreció un resultado negativo del 1% frente al índice. El mismo estudio mostraba que la cartera barata había reducido los beneficios por acción un 30% en los tres años anteriores, mientras que la cartera cara los había incrementado más de un 40%. Sin embargo, en los tres años siguientes los beneficios de la cartera barata revertían a sus medias incrementándose en un 24%, mientras que los anteriormente exitosos apenas crecían un 8%. Y es que no hay mal que cien años dure. Las compañías no sostienen tasas de crecimiento por encima de lo normal indefinidamente, y aquellas que se han descolgado tienden a recuperar niveles promedio siempre que se encuentren en una industria viable y sus niveles de deuda se lo permitan.

En esta misma línea, Lakonishok, Vishny y Shleifer, en uno de los estudios más fascinantes (aquí), sostienen que el inversor value puede aprovechar las extravagancias cognitivas del resto del mercado sin asumir riesgos adicionales. Y no sólo eso. Analizando los resultados de una cartera que combina dos factores, una pobre evolución de fundamentales junto con una baja valoración, concluyen que dentro de las propias carteras value las compañías que arrastran una peor evolución en sus fundamentales se comportan significativamente mejor que los valores con mejores parámetros. Esta aparente contradicción llevaría a invertir en valores inconfesables para maximizar la prima value.

Por otro lado, explica James Montier, el exceso de retorno es atribuible al 70% de la cartera dado que típicamente el 30% restante no muestra crecimiento en los resultados (“value traps”). Así que si fuéramos capaces de prescindir de ese 30%, los resultados serian superiores. Montier propone fórmulas como la de Piotroski para mejorar la calidad de la cartera con una mayor estabilidad financiera. Sin embargo, un autor muy estimado por este blog, Michael Mauboussin, se ha desesperado buscando este grial hasta concluir que no es posible distinguirlas a priori, y que con frecuencia juega un papel determinante la casualidad (aquí). Se concluye que es preferible confiar en la reversión a la media del conjunto, en línea con la propuesta de Ben Graham.

A pesar de lo comentado hasta aquí, el axioma actual es invertir en compañías de calidad pero con buen precio siguiendo el modelo de Buffett y otros exitosos buscadores de valor. Joel Greenblatt trató de poner números a la propuesta de Buffett, combinando compañías con un elevado ROIC que además ofrezcan un precio bajo en términos de earnings yield. Sus resultados los pueden encontrar en The little book that (still) beats the market, recién traducido al castellano. Sin embargo, en el interesante “Deep Value” de Tobias Carlisle (@greenbackd) se muestra que el mérito de la Magic Formula de Greenblatt se debe en exclusiva al bajo precio de entrada: entre 1974 y 2011, el factor precio mostraba un crecimiento anual del 16% mientras que el factor ROIC apenas el 10%, la misma tasa a la que creció el S&P500 Total Return. Un estudio de James Montier llega a similares conclusiones (aquí).

Por tanto, una estrategia de inversión para batir al mercado puede basarse en carteras suficientemente diversificadas con los valores de mercado más baratos medidos por alguno de los ratios habituales. Los resultados mejorarían si los valores además vienen mostrando fundamentales débiles siempre que se trate de industrias viables y competidas. En la aplicación de esta estrategia el inversor particular tiene ventaja frente al profesional porque no debe preocuparle tener carteras poco presentables.

Resultados de la cartera #2DeepValue

En junio de 2012 comenzó un experimento basado en los estudios deep value con la formación de una cartera teórica #2DeepValue 12-13. Compuesta por las doce compañías con la menor valoración en la relación P/BV de los principales mercados europeos, la media fue del 0,32x. Al emplear el P/BV, la cartera está sesgada hacia valores industriales. Se les asignó la misma ponderación, y se eliminaron de la muestra valores financieros y utilities. Entre otros ajustes menores para formar la selección se añadió un free float mínimo y un límite al apalancamiento. Un endeudamiento elevado puede ser una barrera insalvable en la recuperación de una compañía, y el efecto de una quiebra en una cartera concentrada es muy severo. El ejercicio se saldó con un destacable +54% (incl. dividendo) vs 18% del Stoxx600, con Gamesa como valor estrella.

En julio de 2013 y ya con inversión real, partió una nueva #2DeepValue 13-14 con los doce del patíbulo. Nuevamente un screener con los valores con menor P/BV, igual ponderación, ajuste por apalancamiento y otros ajustes menores (capitalización mínima, free float..). En esta ocasión se añadió la cautela de eliminar compañías que tuvieran problemas financieros o de reputación. El nivel inicial fue más alto, 0,55x P/BV. Nuevamente la cartera batió al mercado con amplio margen: 59% vs 14% del Stoxx600, con Aperam como valor destacado.

En julio de 2014 se inició la tercera cartera #2DeepValue 14-15. En esta ocasión se modificó la composición gestionando discrecionalmente la correlación sectorial de los valores, y limitándola a pequeñas y medianas empresas. El P/BV medio de la cartera fue 0,65x, y el market cap de 530M. Si en la cartera 13-14 hubo una corrección en el último periodo en los valores portugueses, en 14-15 la crisis griega se llevó más de un 6 % de la cartera 14-15 y del Stoxx600 en apenas unas semanas. Finalmente quedó en una rentabilidad del 12,9% frente al 12,3% del stoxx600, con ENCE como valor con mayor revalorización. Con un comprable más ajustado a la composición de #2DeepValue (igual ponderación, incluye dividendos) el OSSIAM ETF STOXX 600 equal weight con reinversión de dividendos (que yo no hago) la cartera hubiera quedado un 3% abajo (http://www.ossiam.com/produits/see/id/31#theTabs4).

En julio de 2015 se inició #2DeepValue 15-16. A diferencia de las anteriores se mantuvo vigente desde julio de 2015 hasta diciembre de 2016 con el objetivo de mantener en lo sucesivo periodos anuales naturales, más fácilmente comparables. Asimismo los doce del patíbulo han pasado a ser quince valores, pensando en una mayor diversificación. El resto de la selección siguió los criterios de ejercicios anteriores. La valoración de la cartera inicial fue de 0,65x, y el market cap promedio de 632M de euros. La revalorización entre junio-15 y diciembre-16 ha sido del 19% vs -5% del Stoxx 600 y 0% del OSSIAM ETF STOXX 600 EW. El retorno se ha concentrado en la recuperación de finales de 2016 -cuyo año se ha saldado con un notable 26%- tras las caídas iniciales en 2015.

Como en años anteriores, el resultado se debe a la excepcional recuperación de unos pocos valores que compensan suficientemente la evolución del resto de la cartera. También es muy remarcable que en todas las carteras hasta ahora son pocos los valores que pierden valor significativamente, presumiblemente por el bajo precio de entrada y el bajo endeudamiento.

Decía Walter Schloss que con los valores baratos “siempre ocurre algo”, y ese algo en 2016 fue la oferta de Indra sobre Tecnocom, que ha finalizado con una revalorización del 223%. Tecnocom ha aportado un 14% a la rentabilidad del conjunto de la cartera, cercano a los 16% que aportó Gamesa a la cartera 12-13. Sin Tecnocom la revalorización de la cartera habría quedado en un meritorio +5%, 10 puntos porcentuales por encima del Stoxx600 (-5%).

El resultado global puede considerarse satisfactorio. Desde el inicio hasta el cierre de 2016, la cartera #2DeepValue acumula una rentabilidad del 30,5% anual. En una cartera con apenas gestión, 1.000 euros invertidos en 2012 supondrían al cierre de 2016 3.327 euros, frente a 1.428 euros si se hubieran invertido en el Stoxx600 (más o menos lo mismo que el Stoxx50) y 1.727 euros en el Ossiam 600 EW.

La cartera #2DeepValue 2017 ha quedado compuesta por Arcadis, Bilfinger, Cementir Holding, CIR, Cofide, Danieli, Ence, Maurel&Prom, Correa, Novabase, Pharol, Safilo, Salgitter, Vallourec y Vocento. El P/BV inicial ha sido de 0,78x, y la capitalización media de 866M. La revalorización al 24 de Febrero es del 13%, con Pharol (80%) y Correa (50%) a la cabeza.

Aunque entre las ventajas del modelo se encuentra una aparente gestión pasiva, lo cierto es que resulta muy activa en el tratamiento de nuestros sesgos cognitivos. Los inversores sobrevaloramos la información reciente, identificamos patrones y tendencia inexistentes, somos presa fácil de historias de fracasos irrecuperables y éxitos eternos, asociamos una buena empresa con una buena inversión y valoramos en exceso nuestras propiedades. Sesgados por el excesivo optimismo o pesimismo, sobrerreaccionamos. La cartera #2DeepValue supone un reconocimiento explícito ex ante de estas limitaciones y una apuesta por aprovechar los excesos de los mercados y la capacidad de recuperación de las compañías. Además, el modelo impone una regla de salida objetiva sin dejar espacio a la precipitación, cuyas consecuencias como vimos en un post anterior (aquí) pueden ser muy negativas. Y la tentación es muy fuerte.

Many shall be restored that now are fallen and many shall fall that now are in honor”. Con esta cita de Horacio comienza Security Analysis de Benjamin Graham. En las ochocientas páginas siguientes cuenta los detalles.

Resultados de la cartera #2DeepValue 2014-2015

Vamos con la actualización de los resultados de la cartera #2DeepValue 2014 – 2015, finalizada con fecha 30 de Junio. Si el año pasado hubo una corrección en el último periodo en los valores portugueses, este año la crisis griega se ha llevado más de un 6 % de la cartera y del Stoxx600 en apenas unas semanas. Frente a los escenarios de volatilidad al inversor no le queda sino mantener el temple y la disciplina necesarios para obtener resultados superiores en los periodos siguientes con la mirada puesta siempre en el largo plazo.

El resultado final alcanza una rentabilidad del 12,9% frente al 12,3% del stoxx600. El resultado pueda considerarse satisfactorio, con escaso margen frente al benchmark estándar. Con un comprable más ajustado a la composición de #2DeepValue (igual ponderación, incluye dividendos) el OSSIAM ETF STOXX 600 equal weight con reinversión de dividendos (que yo no hago) la cartera quedaría un 3% abajo (http://www.ossiam.com/produits/see/id/31#theTabs4). En todo caso, la cartera lleva una rentabilidad acumulada del 178%, significativamente por encima del 51% del índice estándar.

El ajuste en el diferencial de rentabilidad frente al índice podría tener relación con diversos factores. La valoración inicial en términos de P/BV promedio era más elevada que en ejercicios anteriores, 0,65x (ver datos en tabla adjunta). Otra diferencia frente a carteras de años anteriores es el límite en el tamaño de los valores, limitado a 2.000M. Ninguno de estos factores parece ser significativo a la hora de valorar el resultado del año.

Evitando pretender argumentos técnicos o macroeconómicos que no corresponden en una cartera screener con fecha de entrada y salida cierta, explicaciones más plausibles sobre lo ajustado del performance pueden ser la composición de la cartera y el momento de inicio. En el caso de la composición, en esta ocasión un tercio de la cartera ha quedado en negativo, duplicando el ratio de rentabilidad media versus rentabilidad mediana. En ejercicios anteriores apenas uno o dos valores de doce quedaban en rojo. Y es que con sólo una docena de nombres, un único valor puede hacer la diferencia entre una rentabilidad suficiente y una excepcional. Este fue el caso de Gamesa en 2012-2013 y de Aperam en 2013-2014. Tenemos aquí por tanto un elemento de mera fortuna importante. Por otro lado, sobre el momento de entrada la suerte juega igualmente un papel importante en mercados volátiles, y un par de semanas de distancia pueden suponer una diferencia sustancial. Confiemos en que Fortuna vuelva pronto de sus vacaciones, y ayude a conseguir rentabilidades excepcionales, que las razonables ya las obtenemos por otros medios. Si es así, prometo el debido reconocimiento.